Presentación

Nuevo paciente, misma pregunta:

“¿Qué le trae por aquí?”

Una curiosidad útil, así se lo pregunta a sí mismo y estamos trabajando desde la presentación.

La responsabilidad de sabernos confidentes de lo indecible hace que cuidemos al máximo el espacio de la sesión, el tiempo dedicado a escuchar y  a crear un ambiente de contención que facilite la experiencia de verbalizar las preocupaciones. Ponemos el esfuerzo al servicio de entenderle y que se entienda.

Tras adaptarnos a la demanda inicial, trabajamos para abrir la línea de pensamiento que el paciente trae de su problema y  su manera de afrontarlo, con la intención de que cuanto más sepa uno de sí mismo más posibilidad tiene de manejar la vida a su favor en vez de en su contra.

El objetivo final será romper la repetición de estrategias de afrontamiento  para acompañar al paciente hacia el autoapoyo.